Fertilidad y reproducción
Por qué no llega el embarazo: causas en ella, en él y cuándo estudiarlo
- Pérdida gestacional recurrente: qué se estudia tras dos abortos Se habla de pérdida gestacional recurrente a partir de dos embarazos perdidos. La causa más frecuente de un aborto aislado son las alteraciones cromosómicas del embrión, que explican alrededor de la mitad de las pérdidas y no dependen de nada que la mujer haya hecho. Cuando se repiten, se estudian causas concretas: alteraciones del útero, síndrome antifosfolipídico, problemas de tiroides mal controlados, translocaciones cromosómicas en alguno de los dos. En la mitad de las mujeres el estudio no encuentra ninguna, y ese resultado, que suena a fracaso, va acompañado de un pronóstico razonable: la probabilidad de un recién nacido vivo en el siguiente embarazo se sitúa entre el 27 y el 75 %.
- Reserva ovárica baja: qué significa y qué no La reserva ovárica es la cantidad de óvulos que quedan. Se estima con la hormona antimülleriana en sangre y con el recuento de folículos antrales por ecografía, que son las dos mejores pruebas disponibles. Un valor bajo dice que quedan menos óvulos de lo esperable para la edad y anticipa una respuesta menor a la estimulación en una fecundación in vitro. Lo que no dice es que no puedas embarazarte de forma natural: predice cantidad, no imposibilidad. Tampoco es menopausia precoz, que es otra cosa y se diagnostica de otro modo.
- Infertilidad masculina: qué la causa y cómo se estudia Alrededor de un tercio de las veces la dificultad para lograr un embarazo tiene que ver con el hombre, y en las series clínicas el factor masculino aparece en el 24–35 % de los casos. Casi siempre se traduce en pocos espermatozoides, espermatozoides que se mueven mal o que no consiguen salir. La prueba que lo aclara —el seminograma— es la más simple de todo el estudio de la pareja, y por eso se pide al principio y no al final. Buena parte de las causas tiene tratamiento, y cuando no lo tiene, las técnicas de reproducción asistida trabajan con muy pocos espermatozoides.
- Infertilidad femenina: cuándo estudiarla y qué se busca Se habla de infertilidad cuando no llega el embarazo tras doce meses de relaciones sin protección, o tras seis si la mujer tiene 35 años o más. Ese plazo no es burocracia: con relaciones frecuentes se embarazan alrededor del 70 % de las parejas en tres meses, el 80 % en seis y el 90 % en un año, así que pasado ese punto la espera deja de ser lo más probable. La causa está en la mujer en una parte de los casos, en el hombre en otra parte parecida, y en el 15–28 % no se identifica ninguna. Por eso el estudio se hace a los dos a la vez, y empieza por lo más simple.