Dolor en la cadera al caminar
El dolor en la cadera al caminar suele estar relacionado con el sobreesfuerzo muscular, la inflamación de la bolsa articular (bursitis) o un principio de artrosis, y en la mayoría de los casos desaparece en algunas semanas con reposo relativo. Pero si el dolor apareció después de una caída, impide apoyar la pierna o se acompaña de fiebre, se necesita atención médica urgente.
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Cuándo se necesita atención urgente
- Imposibilidad de apoyarse en la pierna o de caminar, especialmente después de una caída o lesión
- Deformación visible de la pierna, acortamiento o rotación hacia afuera
- Dolor intenso y repentino después de una caída o golpe
- Fiebre, escalofríos, enrojecimiento y aumento de la temperatura de la piel sobre la articulación: señales de infección
- Entumecimiento, pérdida de sensibilidad o debilidad en la pierna
- Crujido, chasquido o ruido durante una lesión, seguido de incapacidad para mover la articulación
- Dolor que despierta por la noche o impide conciliar el sueño
- Dolor repentino junto con anemia de células falciformes o uso prolongado de esteroides
- Dolor creciente con dificultad para orinar o defecar
Lo esencial
- En personas mayores de 50 años, la causa más frecuente es la artrosis: dolor en la ingle que aumenta con la actividad, con rigidez por las mañanas
- El dolor en la parte externa del muslo suele estar relacionado con bursitis o tendinitis, y no con la articulación en sí
- Un dolor intenso y repentino tras una caída, la imposibilidad de apoyarse en la pierna o una deformación son motivo para buscar ayuda de inmediato
- La mayoría de los casos benignos se resuelven en unos días a 6 semanas con reposo relativo y actividad moderada
- El dolor de cadera puede ser un dolor referido, es decir, originarse en la zona lumbar y no en la articulación
Posibles causas
- Artrosis de cadera: desgaste del cartílago, dolor en la ingle con la actividad, rigidez matutina, más frecuente después de los 50 años
- Bursitis trocantérea o tendinitis de los músculos glúteos: inflamación de los tejidos en el lateral del muslo por esfuerzos repetitivos o por acostarse mucho tiempo de lado
- Distensión de los músculos flexores de la cadera o de la banda iliotibial: por sobrecarga al correr, hacer deporte o realizar actividades cotidianas
- Choque femoroacetabular o desgarro del labrum acetabular: problemas estructurales de la articulación, más comunes en personas jóvenes y activas, con dolor en la ingle y chasquidos
- Fractura de cuello de fémur: generalmente después de una caída, sobre todo en personas mayores con osteoporosis, con dolor intenso e incapacidad para caminar
- Necrosis avascular de la cabeza femoral: alteración del riego sanguíneo del hueso por una lesión, uso prolongado de esteroides o consumo de alcohol
- Dolor referido desde la zona lumbar de la columna (por ejemplo, en la ciática) o desde la articulación sacroilíaca
- Artritis inflamatoria (artritis reumatoide, espondilitis anquilosante) o infección de la articulación: menos frecuentes, pero requieren atención médica
Qué hacer en casa
- Darle a la articulación un descanso relativo, pero sin dejar de moverse por completo: la actividad moderada ayuda a recuperarse más rápido
- Aplicar frío los primeros días si el dolor es agudo, o calor si hay tensión muscular y rigidez
- Usar analgésicos de venta libre si es necesario
- Elegir calzado cómodo con buena amortiguación y evitar estar mucho tiempo de pie o acostarse sobre el lado adolorido
- Retomar las actividades habituales de forma gradual, evitando movimientos bruscos y sobrecargas, hasta que el dolor desaparezca por completo
Cuándo acudir al médico
- El dolor persiste más de 1 o 2 semanas de tratamiento en casa sin mejoría
- El dolor interfiere con el sueño o limita las actividades diarias
- El dolor va aumentando poco a poco en lugar de disminuir
- Hay rigidez matutina, cojera o limitación de movimiento en la articulación
- Existen factores de riesgo (edad mayor de 50-55 años, osteoporosis, uso prolongado de esteroides, sobrepeso, lesiones previas de cadera) y el dolor no desaparece o va en aumento; en este caso conviene consultar a un médico para precisar la causa, incluso sin señales de alarma agudas
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Por qué duele la cadera justo al caminar y no en reposo?
Al caminar, la articulación y los tejidos que la rodean reciben carga, por lo que los problemas en el cartílago, una bolsa inflamada o músculos tensos se manifiestan justamente con el movimiento. En reposo la carga desaparece, y el dolor puede disminuir o desaparecer por completo.
¿El dolor en la ingle y el dolor en la parte externa del muslo son lo mismo?
No. El dolor en la ingle suele indicar problemas directamente en la articulación (artrosis, choque femoroacetabular), mientras que el dolor en la parte externa del muslo suele deberse a la inflamación de la bolsa o de los tendones cercanos a la articulación (bursitis, tendinitis).
¿Cuánto puede durar el dolor para que se considere normal?
El dolor benigno por sobreesfuerzo o una inflamación leve suele desaparecer en unos días y hasta en 6 semanas con reposo relativo. Si el dolor no disminuye después de 1 o 2 semanas de medidas caseras, o si va en aumento, conviene consultar a un médico.
¿El dolor de cadera puede deberse a un problema de espalda?
Sí, el dolor puede ser referido, es decir, originarse en la zona lumbar de la columna, por ejemplo por compresión del nervio ciático, y extenderse hacia el muslo y el glúteo, aunque la articulación de la cadera en sí no esté dañada.
¿A qué médico hay que consultar por dolor en la cadera?
Generalmente se empieza por el médico general o de familia, quien, si es necesario, derivará a un traumatólogo u ortopedista, o a un reumatólogo. Puede que se necesiten radiografías, ecografía o resonancia magnética de la articulación.