Somnolencia
La somnolencia es una necesidad aumentada de dormir o dificultad para mantenerse despierto durante el día. La causa más frecuente es la falta de sueño o la apnea del sueño. Una somnolencia intensa y repentina puede ser una emergencia médica.
¿Esto te describe?
Aparecerá en tu historial — útil para tu próxima consulta
Cuándo se necesita atención urgente
- Alteración de la conciencia, la persona no responde
- Somnolencia después de un golpe en la cabeza
- Después de una intoxicación
- Inicio repentino
Lo esencial
- La falta de sueño suficiente es la causa más común de somnolencia diurna
- La apnea del sueño (pausas en la respiración durante la noche) es una causa frecuente que muchas veces no se diagnostica
- No manejes si tienes somnolencia intensa: es peligroso
- Si aparece somnolencia repentina después de un golpe en la cabeza, llama a una ambulancia
Posibles causas
- Falta de sueño nocturno
- Síndrome de apnea obstructiva del sueño
- Trabajo por turnos
- Uso de ciertos medicamentos (antihistamínicos, tranquilizantes)
- Infecciones virales
- Hipotiroidismo
- Narcolepsia (poco frecuente)
Qué hacer en casa
- Mantén un horario regular de sueño (acuéstate y levántate a la misma hora)
- Evita el alcohol por la noche
- No mires pantallas al menos una hora antes de dormir
- Muévete durante el día
- Si tienes apnea, dormir de lado puede ayudar
Cuándo acudir al médico
- Somnolencia que dura varias semanas a pesar de dormir lo suficiente
- Tu pareja nota pausas en tu respiración mientras duermes
- Problemas de memoria y concentración
- Interfiere con el trabajo o con manejar
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué es la apnea del sueño y cómo se detecta?
La apnea son pausas periódicas en la respiración durante el sueño (5 o más veces por hora). Se manifiesta con ronquidos fuertes, somnolencia diurna y cansancio al despertar. El diagnóstico se hace con polisomnografía o monitoreo respiratorio. El tratamiento es un equipo CPAP.
¿Cuántas horas de sueño necesita un adulto?
De 7 a 9 horas para la mayoría de los adultos. Dormir menos de 6 horas de forma habitual aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, obesidad y deterioro cognitivo. La necesidad varía según cada persona.
¿Sirve tomar una siesta corta?
Una siesta de 20 a 30 minutos mejora el estado de alerta y la productividad sin afectar el sueño nocturno. Dormir más de una hora puede dificultar conciliar el sueño por la noche.