Micción frecuente
La micción frecuente (poliaquiuria) es la necesidad de orinar más seguido de lo habitual. Lo normal es entre 4 y 8 veces al día. Las causas más comunes son una infección de la vejiga o el exceso de líquidos y cafeína.
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Aparecerá en tu historial — útil para tu próxima consulta
Cuándo se necesita atención urgente
- Imposibilidad total de orinar
- Dolor intenso en la espalda baja con fiebre
- Sangre visible en la orina
- Confusión mental
Lo esencial
- Lo normal es de 4 a 8 micciones al día, hasta 1 vez por la noche
- La cistitis es la causa más frecuente en mujeres
- La diabetes es una causa importante de micción frecuente acompañada de sed
- En hombres mayores de 50 años hay que descartar el aumento de tamaño de la próstata
Posibles causas
- Tomar muchos líquidos, cafeína o alcohol
- Cistitis e infecciones de las vías urinarias
- Diabetes
- Vejiga hiperactiva
- Embarazo
- Adenoma de próstata (en hombres)
- Diabetes insípida (poco frecuente)
Qué hacer en casa
- Reduce temporalmente la cafeína y el alcohol
- Anota la cantidad y el volumen de tus micciones
- No reduzcas bruscamente el consumo de agua, no ayuda
- Si sospechas una infección, consulta a un médico
Cuándo acudir al médico
- El síntoma dura varios días
- Dolor o ardor al orinar
- Sangre en la orina
- Despertares frecuentes por la noche para orinar
- Sed intensa junto con micción frecuente
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Es necesario tomar menos agua si tengo micción frecuente?
No. Restringir bruscamente los líquidos puede ser perjudicial e irritar la vejiga. Se recomienda reducir moderadamente la cafeína, el alcohol y las bebidas con gas. El agua puedes seguir tomándola en la cantidad habitual.
¿El estrés puede provocar micción frecuente?
Sí. La ansiedad y el estrés activan el sistema nervioso simpático y pueden aumentar las ganas de orinar. Esto se nota especialmente en situaciones como hablar en público o episodios de ansiedad.
¿Qué es la vejiga hiperactiva?
Es una condición en la que aparecen ganas repentinas e intensas de orinar, difíciles de controlar. Se trata con ejercicios para el piso pélvico, terapia conductual y medicamentos. Responde bien al tratamiento.