Vaginosis bacteriana: qué es y con qué se trata
También se le llama: VB, vaginosis, desequilibrio de la flora vaginal
La vaginosis bacteriana no es una infección de fuera: es un desequilibrio de la flora propia, en el que disminuyen los lactobacilos protectores y crecen otras bacterias. Lo característico es el flujo grisáceo con olor fuerte, a menudo más notorio después de las relaciones, y el picor escaso o ausente. Se trata con antibióticos, y su mayor problema no es curarla sino que no vuelva.
A quién le da
Es la causa más frecuente de flujo anormal en mujeres en edad fértil. Aumenta con duchas vaginales, jabones perfumados, cambio de pareja sexual, tabaquismo y uso de DIU, aunque puede aparecer sin ningún factor identificable.
Cómo se reconoce
- Flujo grisáceo o blanquecino, fluido y homogéneo
- Olor fuerte, descrito como a pescado, que se intensifica tras las relaciones
- Picor escaso o ausente, a diferencia de la candidiasis
- Ardor leve al orinar en algunos casos
- En muchas mujeres, ningún síntoma: se detecta en una revisión
Por qué aparece
- Pérdida de lactobacilos
- Son las bacterias que mantienen el pH ácido y protegen. Cuando disminuyen, otras especies crecen sin freno.
- Duchas vaginales
- Uno de los factores más claros: arrastran la flora protectora. Lo que pretende limpiar, desequilibra.
- Jabones perfumados y desodorantes íntimos
- Alteran el pH de la zona.
- Cambio de pareja sexual o múltiples parejas
- Se asocia a mayor frecuencia, aunque no se considera una infección de transmisión sexual clásica.
- Tabaco
- Se relaciona con más episodios y más recaídas.
- DIU
- Puede favorecerla en algunas mujeres.
Cómo se confirma
Se diagnostica por el aspecto del flujo, el pH vaginal y el examen microscópico de una muestra. Esa confirmación importa porque el tratamiento es opuesto al de la candidiasis: si se trata con antifúngico una vaginosis, no mejora y se pierde tiempo. En el embarazo conviene tratarla, porque se asocia a complicaciones.
Con qué se trata
Se trata con antibióticos activos frente a bacterias anaerobias, por vía oral o vaginal, con eficacia similar. Los síntomas ceden en pocos días. El reto es la recurrencia: más de la mitad de las mujeres tiene otro episodio dentro del año, y ahí se plantean pautas de mantenimiento.
- Antibióticos orales Con receta
Tratamiento de referencia. El secnidazol tiene la ventaja de la toma única, y el metronidazol se pauta varios días.
Por ejemplo: metronidazol, secnidazol
- Antibióticos vaginales Con receta
Gel o crema aplicados en la vagina; misma eficacia con menos efectos generales.
Por ejemplo: metronidazol gel, clindamicina crema
- Pautas de mantenimiento Con receta
En recurrencias frecuentes se plantea tratamiento intermitente durante meses, bajo indicación médica.
Por ejemplo: metronidazol en pauta prolongada
- Probióticos vaginales Sin receta
Buscan repoblar los lactobacilos tras el antibiótico. La evidencia es limitada pero se usan como apoyo en recurrencias.
Por ejemplo: probióticos con lactobacilos
Lo que no ayuda en este caso
- Antifúngicos: tratan hongos, y aquí el problema son bacterias
- Duchas vaginales: son parte de la causa, no del tratamiento
- Alcohol durante el tratamiento con metronidazol o secnidazol: provoca una reacción intensa
- Tratar a la pareja masculina de rutina: no ha demostrado reducir las recaídas
No indicamos dosis: dependen de tu peso, tu edad, tus riñones y de lo que ya estés tomando. Eso lo calcula quien te atiende, y viene escrito en la receta y en el prospecto.
Qué puedes hacer en casa
- Elimina las duchas vaginales por completo
- Lava solo la zona externa, con agua o jabón suave sin perfume
- Ropa interior de algodón
- No uses desodorantes ni toallitas perfumadas en la zona
- Deja el tabaco: se asocia a más recurrencias
- Completa el tratamiento aunque el olor desaparezca a los dos días
Cuándo consultar al médico
- Flujo con olor fuerte por primera vez
- No mejora tras el tratamiento
- Se repite varias veces al año
- Estás embarazada: aquí se trata siempre
- Hay dolor pélvico o fiebre: eso apunta a otra cosa
- Vas a someterte a un procedimiento ginecológico
Cuánto dura
Responde bien al tratamiento y los síntomas ceden en días. La recurrencia es la norma más que la excepción: más de la mitad de las mujeres presenta otro episodio en el año siguiente. No deja secuelas, pero en el embarazo sin tratar se asocia a parto prematuro, y por eso ahí se trata siempre.
Cómo evitar que vuelva
- No hacer duchas vaginales nunca
- Higiene externa suave y sin perfumes
- Uso de preservativo, que se asocia a menos episodios
- No fumar
- Consultar las recurrencias en vez de autotratarlas
- Probióticos como apoyo, si tu médico los considera
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo la distingo de la candidiasis?
- Por el olor y el picor. La vaginosis da flujo grisáceo con olor fuerte y pica poco; la candidiasis pica muchísimo y el flujo es blanco espeso, sin olor marcado. Y el tratamiento de una no sirve para la otra.
- ¿Es una infección de transmisión sexual?
- No se clasifica como tal, aunque la actividad sexual influye en el equilibrio de la flora. La pareja masculina no requiere tratamiento de rutina.
- ¿Por qué me vuelve una y otra vez?
- Porque restablecer la flora protectora es lento. Más de la mitad recae en un año. En esos casos se plantean pautas de mantenimiento y se revisan los hábitos de higiene.
- ¿Puedo tomar alcohol con el tratamiento?
- No con metronidazol ni secnidazol: la combinación provoca náuseas, vómitos y palpitaciones. La precaución se mantiene unos días después de terminar.
- Estoy embarazada, ¿hay que tratarla?
- Sí. En el embarazo se trata siempre, incluso sin síntomas claros, porque se asocia a complicaciones como el parto prematuro.
Seguir leyendo
Fuentes
Esta ficha explica qué es la enfermedad y con qué grupos de medicamentos se trata. No es un diagnóstico, no sustituye la consulta médica y no te dice qué debes tomar tú.
Actualizado: Wed Sep 09 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)