Faringitis y amigdalitis: qué es y cuándo hace falta antibiótico
También se le llama: anginas, dolor de garganta, infección de garganta, faringoamigdalitis
La faringitis es la inflamación de la garganta y la amigdalitis, la de las amígdalas; a menudo van juntas. Entre siete y ocho de cada diez casos los causa un virus, y ahí el antibiótico no acorta nada. Los puntos blancos en las amígdalas no distinguen viral de bacteriana: eso es lo que más confusión genera. Lo importante es tratar el dolor y reconocer las señales que sí requieren atención.
A quién le da
Muy frecuente en niños en edad escolar y en adultos jóvenes. La causa bacteriana por estreptococo es más habitual entre los cinco y los quince años y poco común en adultos.
Cómo se reconoce
- Dolor de garganta que empeora al tragar
- Amígdalas rojas e hinchadas, a veces con placas blancas
- Fiebre
- Ganglios del cuello inflamados y dolorosos
- Mal aliento
- Dolor de oído reflejo al tragar
- Voz apagada
- Con virus, además: tos, mocos, ronquera y conjuntivitis
Por qué aparece
- Virus respiratorios
- La causa más frecuente con diferencia: los mismos del resfriado y la gripe. Suelen acompañarse de tos y mocos.
- Estreptococo del grupo A
- La bacteria que sí se beneficia de antibiótico. Da fiebre alta y dolor intenso, habitualmente sin tos ni mocos.
- Mononucleosis
- Frecuente en adolescentes: amigdalitis intensa con cansancio marcado y ganglios grandes que duran semanas.
- Irritantes
- Humo de tabaco, aire seco o forzar la voz producen faringitis sin infección.
- Reflujo gastroesofágico
- Causa habitual de dolor de garganta matutino y crónico que se trata de otra forma.
Cómo se confirma
Se valora por la exploración y por qué síntomas acompañan: la presencia de tos y mocos apunta a virus; su ausencia junto a fiebre alta, ganglios dolorosos y placas orienta a estreptococo. Existe un test rápido en consulta y el cultivo faríngeo para confirmarlo. Mirar la garganta por sí solo no permite distinguir con fiabilidad.
Con qué se trata
Lo primero y casi siempre lo único necesario es aliviar el dolor y mantener la hidratación. El antibiótico se reserva para la amigdalitis por estreptococo confirmada o muy probable, y su objetivo no es tanto acortar el cuadro como prevenir complicaciones.
- Analgésicos y antitérmicos Sin receta
Base del tratamiento en todos los casos: reducen el dolor y la fiebre y permiten beber, que es lo que más importa.
Por ejemplo: paracetamol, ibuprofeno
- Anestésicos y antisépticos locales Sin receta
Pastillas y sprays que alivian el dolor de forma temporal. No acortan el cuadro.
Por ejemplo: benzocaína, clorhexidina
- Antibióticos Con receta
Solo si es bacteriana: se usan para prevenir complicaciones y reducir el contagio. Hay que completar la pauta aunque el dolor desaparezca antes.
Por ejemplo: amoxicilina, azitromicina
Lo que no ayuda en este caso
- Antibiótico ante cualquier dolor de garganta: en la mayoría es viral y no aporta nada
- Guiarse por los puntos blancos: aparecen también en cuadros virales
- Guardar y reutilizar antibióticos de otra ocasión
- Antibióticos en la mononucleosis: algunos provocan una erupción llamativa
No indicamos dosis: dependen de tu peso, tu edad, tus riñones y de lo que ya estés tomando. Eso lo calcula quien te atiende, y viene escrito en la receta y en el prospecto.
Qué puedes hacer en casa
- Bebe líquidos con frecuencia, aunque duela: la deshidratación es el riesgo real
- Toma cosas frías o templadas si alivian; el helado cumple aquí una función médica
- Gárgaras con agua tibia y sal
- Descansa la voz
- Evita el humo de tabaco y el aire muy seco
- Analgesia pautada, sin esperar a que el dolor sea insoportable
Cuándo consultar al médico
- El dolor dura más de una semana
- Fiebre alta sin tos ni mocos
- Placas en las amígdalas con ganglios muy dolorosos
- Amigdalitis que se repite varias veces al año
- Cansancio extremo que dura semanas
- Estás en tratamiento inmunosupresor
Cuánto dura
La faringitis viral se resuelve en tres a siete días. La amigdalitis estreptocócica mejora en uno o dos días con antibiótico. La complicación a vigilar es el absceso periamigdalino, que se manifiesta con dolor muy intenso de un lado, dificultad para abrir la boca y voz apagada; es poco frecuente pero requiere atención inmediata.
Cómo evitar que vuelva
- Lavado de manos frecuente
- No compartir vasos ni cubiertos durante los episodios
- Cambiar el cepillo de dientes tras una amigdalitis bacteriana
- Ventilar los espacios cerrados
- No fumar
Preguntas frecuentes
- ¿Los puntos blancos significan que necesito antibiótico?
- No. Aparecen igualmente en cuadros virales, incluida la mononucleosis. Lo que orienta es el conjunto: fiebre alta, ganglios dolorosos y ausencia de tos y mocos.
- ¿Cómo sé si es viral o bacteriana?
- La presencia de tos, mocos y ronquera apunta a virus. Para confirmar la bacteria existe un test rápido en consulta; a ojo no se distingue con seguridad.
- Me repite varias veces al año, ¿hay que quitar las amígdalas?
- La cirugía se plantea con episodios frecuentes y bien documentados durante varios años, o ante complicaciones. Es una decisión del otorrino, no un recurso habitual.
- ¿Puedo tomar el antibiótico que me sobró?
- No. Además de que probablemente sea viral, una pauta incompleta favorece resistencias y puede enmascarar el cuadro.
- ¿Por qué me duele el oído si es la garganta?
- Por dolor reflejo: comparten inervación. No significa que también tengas otitis.
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Fuentes
Esta ficha explica qué es la enfermedad y con qué grupos de medicamentos se trata. No es un diagnóstico, no sustituye la consulta médica y no te dice qué debes tomar tú.
Actualizado: Wed Sep 09 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)